Es común que las personas con fibromialgia sean muy sensibles a los sonidos, al tacto, la luz, los olores y al clima; sienten como si le hubieran “subido el volumen” a todo lo que les rodea

La sensibilidad a la luz, tacto, sonidos y olores en fibromialgia

Es común que las personas con fibromialgia sean muy sensibles a los sonidos, al tacto, la luz, los olores y al clima; sienten como si le hubieran “subido el volumen” a todo lo que les rodea.

Se cree que estos efectos se originan porque algunas sustancias del cerebro amplifican las señales del exterior y porque el sistema nervioso autónomo tiene una disfunción que impide que características, como la homeostasis, regulen las sensaciones.

Cuando se tiene fibromialgia, el cuerpo reacciona excesivamente a los estímulos del exterior, se encuentra constantemente en alerta máxima, y la ansiedad empeora cuando muchas de estas sensaciones se juntan en una sola vez. Puede llegar a ser verdaderamente abrumador.

La sobrecarga de estímulos suele conducir a ataques de confusión, miedo, ansiedad y pánico.

Veamos cómo la sensibilidad excesiva afecta a las personas con Fibromialgia:

SENSIBILIDAD A LA LUZ

Captura de pantalla 2013-05-06 a las 16.16.57Algunos enfermos con Fibromialgia sienten la necesidad de utilizar lentes oscuros cada vez que salen a la calle y prefieren mantener la luz tenue en lugares cerrados; se sienten mal al estar frente a la pantalla del televisor o la computadora (sobre todo cuando están dentro de una habitación oscura); presentan dificultad para conducir en días soleados, etc.

Ante un estímulo de luz brillante, las personas con Fibromialgia presentan dolor en los ojos, se sienten incómodos e incluso pero pueden desarrollar un fuerte dolor de cabeza.

SENSIBILIDAD A LOS SONIDOS

Captura de pantalla 2013-05-06 a las 16.20.08Un sonido fuerte, repetitivo, repentino o “molesto” puede ocasionar en la persona una alta irritabilidad, dolor corporal, dolor de cabeza y náuseas. Esta situación muchas veces impide que se pueda estar en lugares públicos o donde muchos sonidos demanden la atención.

Las personas con Fibromialgia no pueden ignorar los sonidos a su alrededor, pues el cerebro capta y “aumenta el volumen” de hasta el más pequeño e insignificante ruido.

“Recientemente, yo estaba sentada en un restaurante de comida rápida y una señal acústica me mantuvo ida durante largos lapsos de tiempo. Dejé de ser capaz de concentrarme en lo que mi marido me estaba diciendo. Con cada sonido, me sentí más y más agitada, era casi como si una corriente eléctrica atravesara cada nervio de mi cuerpo”.

SENSIBILIDAD AL TACTO

Captura de pantalla 2013-05-06 a las 16.47.14Las personas con Fibromialgia frecuentemente presentan alodinia, que es una sensación de dolor producida por un estímulo que normalmente no causa dolor, por ejemplo, una caricia.

Este problema ocurre por un mal funcionamiento de los nociceptores (receptores del dolor de nuesro cuerpo), los cuales le mandan la señal al cerebro de que casi cualquier sensación es dolorosa; la piel se vuelve hipersensible.

Las personas con Fibromialgia suelen presentar dolor al exponerse al viento, al ser abrazados o acariciados, al cepillar su cabello, e incluso al utilizar determinado tipo de ropa (ajustada, con determinadas telas, textura y formas, etc.)

Si una persona con Fibromialgia presenta algún moretón, cortada o rasguño, pueden seguir sintiendo dolor en el área afectada después de mucho tiempo, aunque la lesión ya haya sido curada.

SENSIBILIDAD A LOS OLORES

Fibromialgia no sólo hace que se tenga sensibilidad a los olores “desagradables”, también puede tener un efecto negativo aún tratándose de olores comúnes.

Algunas personas presentan Sensibilidad Química Múltiple, que es una enfermedad donde se genera una respuesta anómala frente a numerosos agentes químicos sintéticos.

Las personas con fibromialgia pueden presentar mareos, náuseas, dolor corporal, de cabeza, de estómago y de garganta al hacer actividades como bañarse (pues se utilizan varios productos con diferentes aromas: jabón, shampoo, cremas de afeitar, etc); al caminar por pasillos del supermercado con productos de limpieza o perfumería; al asear la casa; al acudir a la gasolinera; al convivir con personas que usan alguna fragancia o fuman, etcétera.

En algunas personas, la sensibilidad es tal, que podrán adivinar lo que comiste en la mañana, si bebiste alcohol o si te bañaste.

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